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miércoles, 15 de enero de 2020

Suflé de berenjena, tomate y pasta (Helmut)

Pasta con verdura 2.0, para preparar algo rico y sencillo con apariencia de elaborado en cualquier época del año.

Para 4 personas

2 berenjenas grandes
1 cebolla grande
250 ml de vino blanco
500 gr de tomate triturado
400 gr de pasta
100 gr de queso rallado
4 tomates
2 dientes de ajo
Aceite de oliva, sal


Tiempo de preparación total: 1 hora

Cortar las berenjenas en rodajas gruesas, espolvorear con sal sobre una bandeja y dejar reposar unos minutos. Mientras chupan la sal y descansan, picar la cebolla y sofreírla en aceite en una cazuela. Añadir el vino un poco después y rebajarlo durante unos minutos.

Echar el tomate triturado y los tomates picados, y un poco más tarde también los ajos picaditos y las rodajas de berenjena, sin dejar de remover lentamente, hasta que estén blanditas. En otra cazuela, cocer la pasta (nidos, tallarines o algo similar) hasta que esté al dente, añadirla a la mezcla y remover bien.

Verter el mejunje en una bandeja para horno, cubrir con una capita de queso rallado (el cheddar o el gouda dan muy buenos resultados) y meter en el horno, precalentado a 200 grados, durante 30 minutos antes de servir caliente.

Comentario/s previsibles de mamá:

     

jueves, 13 de abril de 2017

Lasaña de zanahorias con pesto (Helmut)

Echando un vistazo a un libro de cocina vegetariana, un concepto muy popular en Alemania, un servidor encontró este plato rico y alimenticio y sin una pizca de carne, para esos días en que uno, problemas del primer mundo, está ya ahíto de engullir carne después de varias reuniones o encuentros familiares y necesita comer algo que no tenga madre, pero sin quedarse después con hambre. La elaboración es algo larga, pero el resultado merece la pena.

Para 3 o 4 personas

50 gr mantequilla
60 gr harina
160 gr nata agria
500 ml leche
150 gr queso rallado (cheddar, a poder ser)
4 huevos
3 cucharadas de salsa pesto (ya hecha)
750 gr de zanahorias
250 gr (aprox.) de placas de lasaña
Pimienta negra, sal



Tiempo de preparación total: 1 hora y 30 minutos

Calentar la mantequilla en una cazuela, y cuando se funda, añadir la harina. Cocer a fuego lento hasta que la masa coja color y suelte burbujas. Verter la nata agria y un poco de pimienta y remover despacito. Pasados unos minutos, cuando la nata se haya disuelto bien, retirar y echar 100 gr de queso rallado. Dejar enfriar unos minutos, añadir los huevos sin dejar de mover y remover hasta que todo se mezcle bien.

Guardar una tercera parte de la salsa que hemos preparado en un recipiente por separado. Añadir el pesto y las zanahorias peladas y bien picaditas (con máquina casi mejor) al resto de la salsa y remover hasta formar una masa uniforme. En una bandeja para horno impregnada con aceite, verter una tercera parte de la salsa creada y cubrir con placas de lasaña para crear un piso. Proceder otras dos veces de la misma forma hasta conseguir tres pisos, culminando con las placas de lasaña. Echar por encima la salsa que reservamos antes y espolvorear los otros 50 gr de queso.

Dejar reposar durante 10 min para que las placas se ablanden y seguidamente introducir en el horno, precalentado previamente a 150 grados, durante 30 min o hasta que el queso de la parte superior se haya tostado. Al sacar del horno, dejar reposar durante otros 10 min para que no esté ardiendo antes de servir, de esa forma será más fácil de cortar. El invento se puede degustar solo o acompañado de una ensalada sencilla.

Comentario/s previsibles de mamá:

     

jueves, 24 de noviembre de 2016

Solomillo de cerdo con salsa de queso azul (Salisbury)

Este invento sencillísimo y rápido a la par que contundente y super rico lo hemos pergeñado ya varias veces, sin llegar nunca a publicarlo en el blog. Es ideal para una de esas comidas de sábado o domingo en las que uno necesita un par de chupitos para lograr levantarse de la mesa.

Para 2 personas

1 solomillo de cerdo
200 ml de nata para cocinar
30 g de mantequilla
150 g de queso azul
Sal, aceite de oliva, pimienta negra


Tiempo de preparación total: 20 minutos

Se corta el solomillo en lonchas, se salpimenta al gusto. Se fríe en una sartén con aceite de oliva.

En otra sartén se calienta a fuego medio la mantequilla hasta que se derrita. Entonces se añade el queso azul, deshaciéndolo poco a poco con una cuchara de madera. Una vez desecho se añade la nata y se deja cocer unos minutos. Se corrige de sal.

Comentario/s previsibles de mamá:

viernes, 14 de octubre de 2016

Spätzel con beicon (Salisbury)

Aquí viene otra guarrerida que hemos aprendido a hacer aquí. La complejidad es mínima, como corresponde a una cocina tan limitada como la alemana, pero el resultado es bueno y, sobre todo, muy rápido de preparar, detalle no desdeñable cuando uno llega a casa con hambre. No lo he comprobado personalmente, pero imagino que la pasta puede encontrarse en cualquier LIDL español.

Para 2 personas


200 g de pasta tipo "Spätzle"
200 g de beicon cortado en tiritas
Media cebolla
50 g de mantequilla

Sal, pimienta blanca molida


Tiempo de preparación total: 20 minutos

Se pica la cebolla muy fina y el beicon en tiritas. En una sartén se derrite la mantequilla y cuando esté caliente se echa la cebolla. Cuando esta empiece a quedar transparente se añade el beicon y se dora un poquito. Entonces se aparta del fuego.

Se pone agua a hervir en una cazuela. Cuando rompa a hervir se echa la pasta y se cuece conforme a las instrucciones del paquete (normalmente unos diez minutos).

Una vez pasado este tiempo, la pasta se cuela y se añade a la sartén. Se calienta el conjunto unos cinco minutos, mezclando bien todos los ingredientes y condimentando con la pimienta.

Nota: como cualquier tipo de pasta, los spätzel se pueden combinar con cualquier ingrediente.

Comentario/s previsibles de mamá:


jueves, 29 de septiembre de 2016

Spaghetti alla Norma (Helmut)

Spaghetti alla Norma (Spaghetti con berenjenas, queso y tomate)

Esta primera receta aprendida en suelo alemán proviene de un libro de cocina italiano que exploré estando de visita en casa de una amiga. Podrá parecer extraño aventurarse a preparar platos mediterráneos bajo el crudo clima germano, pero en realidad hay tantos italianos que emigraron a Alemania y tanto se aprecia su comida aquí que la gastronomía de Italia es algo muy recurrente en toda la República Federal (probablemente por falta de alternativa local viable). La receta original preveía no pocas virguerías para potenciar el sabor de cada uno de los ingredientes, lo que aquí sigue representa una simplificación al alcance de mis limitadas dotes cocineriles, de mi humilde bolsillo y, sobre todo, de mi tiempo en un día cualquiera.

Para 2 o 3 personas

350 gr de spaghetti
1 berenjena grande o 2 pequeñas
1 cebolla pequeña
2 dientes de ajo
2 tomates
250 gr aprox. de salsa de tomate
100 gr de queso de cabra o queso feta
Sal, pimienta, albahaca, aceite de oliva


Tiempo de preparación total: 35 minutos

Picar bien finitos la cebolla y los ajos y sofreírlos en una sartén con aceite. Lavar y picar las berenjenas en rodajas finas y añadirlas al sofrito, junto con los tomates bien picaditos y, cuando todo esté ya bastante hecho, la salsa de tomate. Salpimentar y albahacar el conjunto. Mientras tanto, hervir los spaghetti en una cazuela con abundante sal. Conviene sacarlos estando al dente para que terminen de hacerse al mezclarlos con la salsa (esto no lo digo yo, lo aconseja Mikel López Iturriaga). Una vez todo junto, añadir el queso desmenuzado y remover lentamente para que se vaya fundiendo. Servir enseguida.

La receta original prevé que las berenjenas se corten en rodajas gruesas (1 cm), se dejen reposar durante una hora después de salarlas y se corten en rodajas más finas después de freírlas (amén de escurrir el aceite posándolas sobre papel de cocina). Por otra parte, se sugiere hacer el sofrito en una segunda sartén y, llegados al final, emplear pecorino romano y ricotta salata en lugar de cualquier queso plebeyo. Yo no quería tener que fregar el doble ni gastarme el triple al hacer la compra, así que derivé una versión de andar por casa, que salió sorprendentemente buena. ¡Cada uno con lo que pueda/quiera!

Comentario/s previsibles de mamá: