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jueves, 13 de abril de 2017

Lasaña de zanahorias con pesto (Helmut)

Echando un vistazo a un libro de cocina vegetariana, un concepto muy popular en Alemania, un servidor encontró este plato rico y alimenticio y sin una pizca de carne, para esos días en que uno, problemas del primer mundo, está ya ahíto de engullir carne después de varias reuniones o encuentros familiares y necesita comer algo que no tenga madre, pero sin quedarse después con hambre. La elaboración es algo larga, pero el resultado merece la pena.

Para 3 o 4 personas

50 gr mantequilla
60 gr harina
160 gr nata agria
500 ml leche
150 gr queso rallado (cheddar, a poder ser)
4 huevos
3 cucharadas de salsa pesto (ya hecha)
750 gr de zanahorias
250 gr (aprox.) de placas de lasaña
Pimienta negra, sal



Tiempo de preparación total: 1 hora y 30 minutos

Calentar la mantequilla en una cazuela, y cuando se funda, añadir la harina. Cocer a fuego lento hasta que la masa coja color y suelte burbujas. Verter la nata agria y un poco de pimienta y remover despacito. Pasados unos minutos, cuando la nata se haya disuelto bien, retirar y echar 100 gr de queso rallado. Dejar enfriar unos minutos, añadir los huevos sin dejar de mover y remover hasta que todo se mezcle bien.

Guardar una tercera parte de la salsa que hemos preparado en un recipiente por separado. Añadir el pesto y las zanahorias peladas y bien picaditas (con máquina casi mejor) al resto de la salsa y remover hasta formar una masa uniforme. En una bandeja para horno impregnada con aceite, verter una tercera parte de la salsa creada y cubrir con placas de lasaña para crear un piso. Proceder otras dos veces de la misma forma hasta conseguir tres pisos, culminando con las placas de lasaña. Echar por encima la salsa que reservamos antes y espolvorear los otros 50 gr de queso.

Dejar reposar durante 10 min para que las placas se ablanden y seguidamente introducir en el horno, precalentado previamente a 150 grados, durante 30 min o hasta que el queso de la parte superior se haya tostado. Al sacar del horno, dejar reposar durante otros 10 min para que no esté ardiendo antes de servir, de esa forma será más fácil de cortar. El invento se puede degustar solo o acompañado de una ensalada sencilla.

Comentario/s previsibles de mamá:

     

jueves, 26 de enero de 2017

Crema de calabaza con crujiente de jamón (Salisbury)

Otro inventín rico y sencillo, que arregla una comida ligera o una cena.

Para 2 personas

400 g de calabaza de temporada
1 cebolla mediana
3 patatas pequeñas
1 tomate
100 ml de nata de cocinar
Aceite de oliva, sal, nuez moscada
4 lonchas de jamón serrano


Tiempo de preparación total: 45 minutos

Se pela la calabaza y se parte en cubitos, no es necesario que sean muy pequeños. Se pela y se pica la cebolla en trozos no muy pequeños, y lo mismo con las patatas y el tomate.

En una cazuela se pone a calentar el aceite y se rehoga la cebolla y la patata. Cuando estén un poco doraditas, se añade la calabaza y el tomate. Se condimenta con la sal y la nuez moscada. Se rehoga bien durante unos 10-15 minutos, y a continuación se añade agua solo hasta cubrir la verdura al ras. Se deja cocer hasta que la calabaza y la patata estén blandas, unos 15-20 minutos. Se bate, añadiendo la nata poco a poco.

Un poco antes de terminar de cocer la crema, se precalienta el horno a 200º y una vez caliente se coloca un papel vegetal en la rejilla y encima las lonchas de jamón enteras. Se asa durante unos 7-10 minutos, en función de la potencia del horno. El jamón estará en su punto cuando quede crujiente y “tieso”, sin llegar a estar negro y churruscado.

Se sirve la crema en los platos colocando en cada uno una loncha de crujiente de jamón como adorno y acompañamiento.

Comentario/s previsibles de mamá:

     

viernes, 29 de julio de 2016

Salmón al papillote (Salisbury)

Otro de esos platos de horno que no cuesta nada preparar y salen deliciosos. La cutrez manifiesta de las fotos que pueden verse más abajo se debe a que teníamos tanta hambre que nos zampamos la mitad antes de acordarnos de inmortalizar el plato... Quede constancia, si no de nuestra prudencia, al menos de que salió muy rico.

Para 2-3 personas

4 o 5 rodajas de salmón
1 puerro
2 zanahorias grandes
Media cebolla grande
3-4 dientes de ajo (al gusto ;)  )
Sal y perejil fresco
Eneldo
Aceite de oliva
Papel de aluminio



Tiempo de preparación total: 30 minutos

Pelar y cortar las verduras: la cebolla, a la mitad y luego en aros finos; la zanahoria, en juliana; el puerro, en rodajitas; los dientes de ajo, en rodajas; el perejil, picado muy fino.

Cortar el papel de aluminio en cuadrados lo suficientemente grandes para envolver las rodajas de salmón y las verduras (un cuadrado por cada rodaja).

Salar las rodajas de salmón. En cada cuadrado colocar una rodaja y cubrirla de ajo y perejil, luego eneldo y a continuación el resto de las verduras. Añadir un poco de aceite de oliva, envolver bien el conjunto sin apretarlo y colocar los paquetitos en la bandeja del horno. 

Hornear durante unos 20 minutos a media potencia. Abrir los paquetitos y servir en el plato.

Nota: las verduras de la receta se pueden sustituir por otras o añadir al gusto, como pimiento, calabacín, etc.

Comentario/s previsibles de mamá: