Otro inventín rico y sencillo, que arregla una comida ligera o una cena.
Para 2 personas
400 g de calabaza de temporada
1 cebolla mediana
3 patatas pequeñas
1 tomate
100 ml de nata de cocinar
Aceite de oliva, sal, nuez moscada
4 lonchas de jamón serrano
Tiempo de preparación total: 45 minutos
Se pela la calabaza y se parte en cubitos, no es necesario que sean muy pequeños. Se pela y se pica la cebolla en trozos no muy pequeños, y lo mismo con las patatas y el tomate.
En una cazuela se pone a calentar el aceite y se rehoga la cebolla y la patata. Cuando estén un poco doraditas, se añade la calabaza y el tomate. Se condimenta con la sal y la nuez moscada. Se rehoga bien durante unos 10-15 minutos, y a continuación se añade agua solo hasta cubrir la verdura al ras. Se deja cocer hasta que la calabaza y la patata estén blandas, unos 15-20 minutos. Se bate, añadiendo la nata poco a poco.
Un poco antes de terminar de cocer la crema, se precalienta el horno a 200º y una vez caliente se coloca un papel vegetal en la rejilla y encima las lonchas de jamón enteras. Se asa durante unos 7-10 minutos, en función de la potencia del horno. El jamón estará en su punto cuando quede crujiente y “tieso”, sin llegar a estar negro y churruscado.
Se sirve la crema en los platos colocando en cada uno una loncha de crujiente de jamón como adorno y acompañamiento.
Comentario/s previsibles de mamá:
jueves, 26 de enero de 2017
jueves, 15 de diciembre de 2016
Vino caliente casero (Helmut)
Nos atrevemos con la delicia más emblemática de los
mercadillos de Navidad, el “Glühwein”, que no es más que un vino caliente con
especias, pero da la vida cuando uno lleva varias horas paseando por el centro
de una ciudad a mediados de diciembre y empieza a quedarse amoratado del frío.
La receta es tan simple como calentar un vino peleón y añadirle algunos
ingredientes, pero no nos resistimos a publicarla por eso de que en Alemania no
hay nada mejor a lo que dedicar las tardes entre el 5 y el 23 de diciembre.
Para 3 o 4 personas
1 botella de vino tinto (mediano sin ser innoble, nivel kalimotxero estándar)
3 cucharadas soperas de azúcar
1 saquito de especias: incluir canela, piel de naranja,
malagueta y clavo
Tiempo de preparación total: 20 minutos
Llevar a ebullición el vino tinto en un cazo apropiado, tras
añadir el azúcar y un saquito de tela o similar bien cerrado en el que hayamos
depositado las especias. Estos saquitos pueden comprarse ya hechos, que es la
opción más cómoda, o uno mismo puede fabricarlos añadiendo ingredientes a su
gusto, lo que viene a ser la variante más creativa.
Dejar hervir bajando un poco el fuego durante 5 minutos y
seguidamente retirar del hornillo para que repose durante otros 10. Servir aún
caliente, preferiblemente en una taza bien cuqui que se pueda usar para
calentarse las manos en las frías noches invernales.
Comentario/s previsibles de mamá:
Ubicación:
Leipzig, Alemania
jueves, 24 de noviembre de 2016
Solomillo de cerdo con salsa de queso azul (Salisbury)
Este invento sencillísimo y rápido a la par que contundente y super rico lo hemos pergeñado ya varias veces, sin llegar nunca a publicarlo en el blog. Es ideal para una de esas comidas de sábado o domingo en las que uno necesita un par de chupitos para lograr levantarse de la mesa.
Para 2 personas
1 solomillo de cerdo
200 ml de nata para cocinar
30 g de mantequilla
150 g de queso azul
Sal, aceite de oliva, pimienta negra
Tiempo de preparación total: 20 minutos
Se corta el solomillo en lonchas, se salpimenta al gusto. Se fríe en una sartén con aceite de oliva.
En otra sartén se calienta a fuego medio la mantequilla hasta que se derrita. Entonces se añade el queso azul, deshaciéndolo poco a poco con una cuchara de madera. Una vez desecho se añade la nata y se deja cocer unos minutos. Se corrige de sal.
Comentario/s previsibles de mamá:
Para 2 personas
1 solomillo de cerdo
200 ml de nata para cocinar
30 g de mantequilla
150 g de queso azul
Sal, aceite de oliva, pimienta negra
Tiempo de preparación total: 20 minutos
Se corta el solomillo en lonchas, se salpimenta al gusto. Se fríe en una sartén con aceite de oliva.
En otra sartén se calienta a fuego medio la mantequilla hasta que se derrita. Entonces se añade el queso azul, deshaciéndolo poco a poco con una cuchara de madera. Una vez desecho se añade la nata y se deja cocer unos minutos. Se corrige de sal.
Comentario/s previsibles de mamá:
Etiquetas:
carne,
contundencia,
pasta,
queso
Ubicación:
Leipzig, Alemania
viernes, 14 de octubre de 2016
Spätzel con beicon (Salisbury)
Aquí viene otra guarrerida que hemos aprendido a hacer aquí. La complejidad es mínima, como corresponde a una cocina tan limitada como la alemana, pero el resultado es bueno y, sobre todo, muy rápido de preparar, detalle no desdeñable cuando uno llega a casa con hambre. No lo he comprobado personalmente, pero imagino que la pasta puede encontrarse en cualquier LIDL español.
Para 2 personas
Para 2 personas
200 g de pasta tipo "Spätzle"
200 g de beicon cortado en tiritas
Media cebolla
50 g de mantequilla
Sal, pimienta blanca molida
Tiempo de preparación total: 20 minutos
Se pica la cebolla muy fina y el beicon en tiritas. En una
sartén se derrite la mantequilla y cuando esté caliente se echa la cebolla.
Cuando esta empiece a quedar transparente se añade el beicon y se dora un
poquito. Entonces se aparta del fuego.
Se pone agua a hervir en una cazuela. Cuando rompa a hervir
se echa la pasta y se cuece conforme a las instrucciones del paquete
(normalmente unos diez minutos).
Una vez pasado este tiempo, la pasta se cuela y se añade a
la sartén. Se calienta el conjunto unos cinco minutos, mezclando bien todos los
ingredientes y condimentando con la pimienta.
Nota: como cualquier tipo de pasta, los spätzel se pueden combinar con cualquier ingrediente.
Comentario/s previsibles de mamá:
Etiquetas:
alemania,
beicon,
contundencia,
pasta
Ubicación:
Leipzig, Alemania
jueves, 29 de septiembre de 2016
Spaghetti alla Norma (Helmut)
Spaghetti alla Norma (Spaghetti con berenjenas, queso y tomate)
Esta primera receta aprendida en suelo alemán proviene de un
libro de cocina italiano que exploré estando de visita en casa de una amiga.
Podrá parecer extraño aventurarse a preparar platos mediterráneos bajo el crudo
clima germano, pero en realidad hay tantos italianos que emigraron a Alemania y
tanto se aprecia su comida aquí que la gastronomía de Italia es algo muy
recurrente en toda la República Federal (probablemente por falta de alternativa
local viable). La receta original preveía no pocas virguerías para potenciar el
sabor de cada uno de los ingredientes, lo que aquí sigue representa una
simplificación al alcance de mis limitadas dotes cocineriles, de mi humilde
bolsillo y, sobre todo, de mi tiempo en un día cualquiera.
Para 2 o 3 personas
350 gr de spaghetti
1 berenjena grande o 2 pequeñas
1 cebolla pequeña
2 dientes de ajo
2 tomates
250 gr aprox. de salsa de tomate
100 gr de queso de cabra o queso feta
Sal, pimienta, albahaca, aceite de oliva
Tiempo de preparación total: 35 minutos
Picar bien finitos la cebolla y los ajos y sofreírlos en una
sartén con aceite. Lavar y picar las berenjenas en rodajas finas y añadirlas al
sofrito, junto con los tomates bien picaditos y, cuando todo esté ya bastante
hecho, la salsa de tomate. Salpimentar y albahacar
el conjunto. Mientras tanto, hervir los spaghetti en una cazuela con abundante
sal. Conviene sacarlos estando al dente
para que terminen de hacerse al mezclarlos con la salsa (esto no lo digo yo, lo
aconseja Mikel López Iturriaga). Una vez todo junto, añadir el queso
desmenuzado y remover lentamente para que se vaya fundiendo. Servir enseguida.
La receta original prevé que las berenjenas se corten en
rodajas gruesas (1 cm), se dejen reposar durante una hora después de salarlas y
se corten en rodajas más finas después de freírlas (amén de escurrir el aceite posándolas
sobre papel de cocina). Por otra parte, se sugiere hacer el sofrito en una segunda
sartén y, llegados al final, emplear pecorino
romano y ricotta salata en lugar
de cualquier queso plebeyo. Yo no quería tener que fregar el doble ni gastarme
el triple al hacer la compra, así que derivé una versión de andar por casa, que
salió sorprendentemente buena. ¡Cada uno con lo que pueda/quiera!
Comentario/s previsibles de mamá:
Ubicación:
Leipzig, Alemania
domingo, 28 de agosto de 2016
Flammkuche (Salisbury)
Este plato pudimos probarlo por primera vez mientras estábamos de paso por una de sus regiones de origen, Alsacia, en el viaje que nos llevó hasta nuestro nuevo destino vital, Leipzig, Alemania. Es una variante más rápida y sencilla que la pizza, y supone una alternativa original para quien esté ya un poco cansado de la misma.
Para 3 o 4 personas
Para la masa:
2 cucharadas de aceite
125 ml de agua
250 g de harina
1 pellizco de sal
Para el relleno:
1 cebolla grande cortada en aros finos
150 g de bacon en tiras
100 ml de nata
Tiempo de preparación total: 35-40 minutos
Precalentar el horno a 250°. En un bol mezclar la harina, el agua, la sal y el aceite y amasar hasta que todos los ingredientes queden ligados en una masa uniforme. A continuación, estirar la masa sobre una mesa con un rodillo y colocarla sobre la bandeja del horno.
Extender la nata sobre la masa, repartiéndola de manera uniforme. Añadir la cebolla cortada en aros finos y el bacon. Hornear durante aprox. 20 minutos (aumentar o disminuir el tiempo en función de la potencia del horno). Servir caliente.
Nota: al igual que en el caso de la pizza, esta receta admite múltiples variantes. Así pues, la cebolla y el bacon se pueden sustituir por distintas verduras (puerro, calabacín, pimiento, etc.), pescados (salmón, atún, etc.), carnes (pollo, ternera, etc.). ¡No hay límites!
Comentario/s previsibles de mamá:
Para 3 o 4 personas
Para la masa:
2 cucharadas de aceite
125 ml de agua
250 g de harina
1 pellizco de sal
Para el relleno:
1 cebolla grande cortada en aros finos
150 g de bacon en tiras
100 ml de nata
Tiempo de preparación total: 35-40 minutos
Precalentar el horno a 250°. En un bol mezclar la harina, el agua, la sal y el aceite y amasar hasta que todos los ingredientes queden ligados en una masa uniforme. A continuación, estirar la masa sobre una mesa con un rodillo y colocarla sobre la bandeja del horno.
Extender la nata sobre la masa, repartiéndola de manera uniforme. Añadir la cebolla cortada en aros finos y el bacon. Hornear durante aprox. 20 minutos (aumentar o disminuir el tiempo en función de la potencia del horno). Servir caliente.
Nota: al igual que en el caso de la pizza, esta receta admite múltiples variantes. Así pues, la cebolla y el bacon se pueden sustituir por distintas verduras (puerro, calabacín, pimiento, etc.), pescados (salmón, atún, etc.), carnes (pollo, ternera, etc.). ¡No hay límites!
Comentario/s previsibles de mamá:
Ubicación:
Leipzig, Alemania
viernes, 29 de julio de 2016
Salmón al papillote (Salisbury)
Otro de esos platos de horno que no cuesta nada preparar y salen deliciosos. La cutrez manifiesta de las fotos que pueden verse más abajo se debe a que teníamos tanta hambre que nos zampamos la mitad antes de acordarnos de inmortalizar el plato... Quede constancia, si no de nuestra prudencia, al menos de que salió muy rico.
Para 2-3 personas
4 o 5 rodajas de salmón
1 puerro
2 zanahorias grandes
Media cebolla grande
3-4 dientes de ajo (al gusto ;) )
Sal y perejil fresco
Eneldo
Aceite de oliva
Papel de aluminio
Tiempo de preparación total: 30 minutos
Pelar y cortar las verduras: la cebolla, a la mitad y luego en aros finos; la zanahoria, en juliana; el puerro, en rodajitas; los dientes de ajo, en rodajas; el perejil, picado muy fino.
Cortar el papel de aluminio en cuadrados lo suficientemente grandes para envolver las rodajas de salmón y las verduras (un cuadrado por cada rodaja).
Salar las rodajas de salmón. En cada cuadrado colocar una rodaja y cubrirla de ajo y perejil, luego eneldo y a continuación el resto de las verduras. Añadir un poco de aceite de oliva, envolver bien el conjunto sin apretarlo y colocar los paquetitos en la bandeja del horno.
Hornear durante unos 20 minutos a media potencia. Abrir los paquetitos y servir en el plato.
Nota: las verduras de la receta se pueden sustituir por otras o añadir al gusto, como pimiento, calabacín, etc.
Comentario/s previsibles de mamá:
Para 2-3 personas
4 o 5 rodajas de salmón
1 puerro
2 zanahorias grandes
Media cebolla grande
3-4 dientes de ajo (al gusto ;) )
Sal y perejil fresco
Eneldo
Aceite de oliva
Papel de aluminio
Pelar y cortar las verduras: la cebolla, a la mitad y luego en aros finos; la zanahoria, en juliana; el puerro, en rodajitas; los dientes de ajo, en rodajas; el perejil, picado muy fino.
Cortar el papel de aluminio en cuadrados lo suficientemente grandes para envolver las rodajas de salmón y las verduras (un cuadrado por cada rodaja).
Salar las rodajas de salmón. En cada cuadrado colocar una rodaja y cubrirla de ajo y perejil, luego eneldo y a continuación el resto de las verduras. Añadir un poco de aceite de oliva, envolver bien el conjunto sin apretarlo y colocar los paquetitos en la bandeja del horno.
Hornear durante unos 20 minutos a media potencia. Abrir los paquetitos y servir en el plato.
Nota: las verduras de la receta se pueden sustituir por otras o añadir al gusto, como pimiento, calabacín, etc.
Comentario/s previsibles de mamá:
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Leipzig, Alemania
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