La idea de comenzar este blog surgió cuando, degustando una deliciosa vichyssoise preparada por Salisbury se nos ocurrió especular con los comentarios que nuestros padres vertirían acerca de nuestra alimentación más o menos irregular en el caso funesto de que pudieran controlar todas nuestras acciones cocineriles. En concreto, la frase que nos llevó a la acción fue una jubilosa afirmación "¡ostras! mi madre estaría orgullosa".
Tras largos meses fuera de casa y del radio de acción del puchero materno, nos pusimos en la piel de nuestros progenitores y nos dimos cuenta en seguida de que en este punto estriba el origen de todos sus insomnios y tribulaciones. Por ello, queremos hacer una aportación a su salud mental, tensión y calidad de vida registrando diariamente nuestra dieta y compartiendo las recetas para las creaciones que surgen de nuestras mentes y nuestra flamante vitrocerámica.
Papá, mamá, va por vosotros: ¡¡¡toy comiendo bien, coño!!!
Salisbury, morgenTau y Helmut
No hay comentarios:
Publicar un comentario